La serpiente y la luciérnaga.
Aunque a los envidiosos les moleste el sol sale para todos. Nunca dejes de brillar.
Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; esta huía rápido con miedo de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba desistir.
Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada … En el tercer día, ya sin fuerzas la Luciérna